DAVID ROCHA "RUBI": ENTRENADOR INFANTIL MASCULINO

Rubi afronta este año dos difíciles retos, uno de manera inmediata y que está cumpliendo con creces (asumir el rol de central y líder en la pista del equipo de primera categoría autonómica masculina) y el otro a más largo plazo, que es hacer crecer como jugadores a los miembros del equipo infantil masculino.

Este equipo del que es responsable está formado mayoritariamente por jugadores de primer año, que deben tener paciencia para ver recompensado su esfuerzo en forma de buen juego y victorias.

¿Cuánto tiempo llevas ya vinculado al Bm Ártabro?
Llegue al antiguo Bm Oleiros en la temporada 2005/2006 siendo juvenil y desde ese mismo momento ya comencé a trabajar con el equipo sénior. Posteriormente desde la fundación del Bm Ártabro siempre estuve vinculado a su equipo sénior

Este año eres responsable del equipo infantil ¿que nos cuentas sobre este equipo?
El equipo infantil es un grupo en el que lo que predomina es la ilusión. A pesar de la juventud de mis jugadores es digna de admirar la competitividad que tienen todos los y lo que disfrutan practicando este deporte. La mayoría llevan conmigo desde hace 3 años y ya nos conocíamos, por lo que la adaptación ha sido muy fácil.

¿Cuál es el objetivo de ese grupo de trabajo?
Desde luego que en un grupo como el nuestro, en el que el rango de edades esta entre los 12 y los 14 años, lo que menos nos importan son las victorias o las derrotas. Nuestro objetivo principal es que los niños mejores como jugadores y sobre todo que adquieran hábitos que les van a ser útiles para la vida, como pueden ser la responsabilidad, el compañerismo o la disciplina en ciertos momentos.
Lógicamente todos nos vamos más contentos después de conseguir una victoria, pero también nos satisface ver jugadores como Rubén Rio que son habituales en la selección Gallega y que deben ser referentes para sus compañeros y demás jugadores del Bm Artabro

¿Cómo llevan los jugadores la mayoría de primer año una competición tan exigente como la Liga Gallega?

Como decía antes, desde el club nadie nos impone un mínimo de triunfos ni nada por el estilo, lo cual nos permite a todos trabajar para mejorar día a día. La mayoría de los jugadores del equipo son de primer año. y hasta hace unos meses jugaban sus partidos en pistas de balonmano 5.Quizas son ellos a los que les resulta más difícil este cambio a una liga tan exigente, pero estoy seguro que con su esfuerzo en cada uno de los entrenamientos, y con la ayuda de Rubén y Ángel, que son nuestros dos jugadores de segundo año, su adaptación a esta categoría será mucho más rápida. Esto nos permitirá que el año que viene cuando la mayoría de los jugadores sean de segundo año y su corpulencia, que a estas edades es un factor esencial, sea mayor, estar luchando seguramente de tú a tú contra los mejores clubes de Galicia

¿Es fácil compaginar tu labor en este equipo con jugar en el equipo sénior?
La verdad es que tanto Igor, el entrenador de cadetes, como yo, dedicamos una gran parte de nuestro tiempo al balonmano. En mi caso, es algo que me gusta, pero que en ciertos momentos en los que la vida personal necesita más atención llega a resultar muy cansado.
El pasarse días enteros en Vigo o Pontevedra por jugar por las mañanas con el equipo infantil y por la tarde con mis compañeros del equipo sénior es algo a lo que ya estamos habituados, pero que no deja de ser bastante cansado.
Además durante la semana, el empezar con el balonmano a las 6 de la tarde y no dejarlo hasta las 11 de la noche es agotador, y cuando no salen las cosas me dan ganas de dejarlo, pero en esos momentos es cuando pienso en todo lo que le debo a este deporte y por eso continuo con él.

Este año el equipo sénior ha sufrido un gran cambio ¿cómo valoras este nuevo equipo?
Hasta el año pasado contábamos con jugadores de una calidad incuestionable, jugadores veteranos que llevaban ya muchos años en el Bm Artabro. Este año por motivos personales la mayoría han decidido dejar el balonmano, y nos ha tocado a los más jóvenes coger la responsabilidad de mantener el equipo a flote. Gente como Dani Argüeso, Igor o yo, que en años anteriores estábamos en un segundo plano, este año nos ha tocado coger la responsabilidad de mantener la armonía en el vestuario y seguir siendo el grupo unido que éramos todos antes. De momento creo que lo estamos consiguiendo e incluso mejorándolo.
En lo relacionado con el balonmano estrictamente, perdimos jugadores de la calidad de Fran Carro, Oscar Ceide o Javi Zas, que eran jugadores que podían resolver un partido ellos solos. Ahora mismo los partidos los debemos de ganar entre todos, sabiendo que nuestro equipo es más limitado, pero que nos sobra ilusión por competir de tú a tú con todos los equipo y que sabemos que aun con todas las bajas que pueda haber, no somos inferiores a ninguno de nuestros rivales.
Además contamos con la ayuda de jugadores veteranos como Tom o Dani Casal, que son los que en los momentos difíciles de los partidos, sacan los galones y nos ayudan a los demás a continuar luchando por los partidos.